Los muertos ocultos del coronavirus

EDITORIAL
Listin Diario
lunes, 18 de junio de 2020

Se tiene la sensación de que en el país han muerto por coronavirus más personas que las que oficialmente fi­guran en los reportes diarios de de­funciones.

Esa percepción quedó reforzada ayer cuando el ministro de Salud Publica reve­ló que hay centros hospitalarios públicos y privados que tardan hasta tres meses en reportar los casos de muertes y de conta­gios.

Si es así, lo cual es una gravísima anomalía, entonces la realidad que miden los casos ofi­cializados y las tasas calculadas está en entre­dicho.

En función de los casos registrados y anun­ciados oficialmente es que los algoritmos des­criben sus picos o curvas y, eventualmente, el aplanamiento de esta.

Si todavía faltan muertos y contagiados por entrar al registro, entonces estamos frente a un mapa de la pandemia totalmente desac­tualizado.

No se pueden calcular los momentos propicios para autorizar desescaladas de medidas si, por ejemplo, hay un brote fuerte en una provincia o en una región fuera del radar de los que dan seguimiento a la pandemia.

Urge, pues, que el Ministerio de Salud Pública reúna a todos los responsables de los hospitales y clínicas que, según dijo, no reportan a tiempo las defunciones ni los contagios, para subsanar esta falta grave de información puntual.

Con esta deficiencia, estamos librando una lu­cha a ciegas contra un enemigo invisible, da­ñino y veleidoso, sin saber a ciencia cierta por dónde se mueve o dónde ataca con más agre­sividad.