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Guillermo Caram cree gobierno Dominicano debe contribuir más al desarrollo de Haití

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Plantea que las soluciones propuestas por el gobierno dominicano con la valla perimetral en la frontera hieren la sensibilidad haitiana y empeoran la situación de la migración ilegal

Ingeniero Guillermo Caram Herrera,
vice presidente del PRSC

Guillermo Caram Herrera, vicepresidente del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), consideró que la idea de los organismos internacionales de unificar la isla no sería de provecho para ningún país, debido a que en lugar de resolver el problema haitiano, la República Dominicana podría caer en un estado de pobreza que afectaría también a las potencias extranjeras por al aumento de la inmigración de nacionales dominicanos que se produciría.

Según informó en Europa, Estados Unidos, Canadá y anteriormente, en Venezuela, existía una línea de unificación de la isla.

Denunció que estos organismos dicen no entender la división de la isla al tiempo que olviden que es gracias a ellos que nos países poseen ideas y culturas diferentes, así como también distintos pensamientos económicos y sociales.

“Creo que Balaguer lidió con dignidad todas esas presiones internacionales en consecuencias con sus convicciones”, afirmó Caram en una entrevista realizada por el periodista Onorio Montás, para su programa “Revista Dominical Dejando Huellas”.

Sin embargo, reconoció que el país no tiene posibilidad de “enfrentarse con éxito” a las grandes potencias, por lo que el Estado dominicano tiene la obligación de convencerlas de explorar otras opciones.

Planteó que, tal como propuso Balaguer durante su gobierno, la única forma de resolver este problema es contribuyendo al desarrollo económico del vecino país mediante la creación de proyectos en conjunto de las dos naciones.

“Creo que la idea que siempre tuvo el presidente fue ayudar a que ellos satisficieran sus necesidades alimentación, productos, comercio y oportunidades de trabajo” manifestó el exsecretario técnico de la presidencia durante el gobierno de Joaquín Balaguer

Calificó como una falta de respeto los campamentos instalados en el país por las distintas organizaciones sociales para nacionales haitianos y opinó que estos no hubieran sido permitidos en el gobierno de Balaguer debido a que ocasionarían daños al territorio dominicano.

En su opinión, uno de los problemas que dificultan la situación fronteriza es la falta de comprensión a la mentalidad, el comportamiento y la institucionalidad de los haitianos. Según declaró, la solución del problema migratorio “requiere de estadistas que no se están visualizando en el presente”. Caram se refirió a este hecho como una situación delicada que debe ser bien abordada.

Ingeniero Guillermo Caram Herrera

El político dijo que en ocasiones, las soluciones propuestas por el gobierno dominicano tienden a herir la sensibilidad haitiana, de manera tal que no consigue mejorar la situación.

Citó como ejemplos la universidad donada por el exmandatario Leonel Fernández y la disposición del presidente de la república, Luis Abinader, de gestionar con la comunidad internacional, la construcción de hospitales en territorio haitiano.

Caram consideró que el Estado tiende a buscar falsas soluciones para resolver la inmigración y catalogó la construcción de la “doble verja perimetral” dispuesta Abinader, como una medida poco factible que no logrará resolver la situación.

“El absurdo mayor consiste en plantear que esa verja se va a levantar con ayuda de la cooperación internacional cuando ellos piensan que no debe haber ninguna barrera”, declaró.

El ingeniero cuestionó si realmente existiría una forma efectiva de detener la masa humana de individuos que emigran al país para comercializar sus productos, satisfacer sus necesidades básicas y buscar empleo.

“No es verdad que una verja va a frenar una avalancha de no sé cuántos miles de haitianos en una situación crítica, sobre todo con pirámides humanas, garrotes y túneles”, dijo.

Detalló que para lograr una buena relación con Haití es necesario tener en cuenta pilares fundamentales como: la compresión de la diferencia del nivel de desarrollo entre las naciones, la búsqueda de un espíritu de colaboración en lugar de uno de confrontación, entender las idiosincrasias haitianas y medir el respeto entre ambos países.

“Creo que debemos crear un clima de armonía, pero sobre la base de que cada quien esté en su lugar”, consideró.

Además, destacó que Haití es el segundo comercio exterior de la República Dominicana después de Estados Unidos, por lo que es de suma importancia lograr un acuerdo de cooperación.

“Es posible ayudar al desarrollo haitiano levantando proyectos conjuntos para evidenciar que tenemos la vía de encontrar una solución armoniosa y humana”, dijo.

Por otro lado, se refirió a la ley de naturalización promulgada por el exmandatario Danilo Medina en el año 2014, a la que calificó como “el gran error” de aquel entonces.

Mediante esta ley Medina otorgó la nacionalidad dominicana a miles de descendientes de inmigrantes haitianos, que fue elaborada ante la presión de los organismos internacionales a raíz del proceso de desnacionalización ordenado por el Tribunal Constitucional el año anterior.

“Yo no me opongo a la documentación, pero el problema de la documentación que implementamos aquí es que la asociamos a la nacionalidad, a diferencia de otras naciones”.

Guillermo Caram Herrera, vicepresidente del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), consideró que la idea de los organismos internacionales de unificar la isla no sería de provecho para ningún país, debido a que en lugar de resolver el problema haitiano, la República Dominicana podría caer en un estado de pobreza que afectaría también a las potencias extranjeras por al aumento de la inmigración de nacionales dominicanos que se produciría.

Según informó en Europa, Estados Unidos, Canadá y anteriormente, en Venezuela, existía una línea de unificación de la isla.

Denunció que estos organismos dicen no entender la división de la isla al tiempo que olviden que es gracias a ellos que nos países poseen ideas y culturas diferentes, así como también distintos pensamientos económicos y sociales.

“Creo que Balaguer lidió con dignidad todas esas presiones internacionales en consecuencias con sus convicciones”, afirmó Caram en una entrevista realizada por el periodista Onorio Montás, para su programa “Revista Dominical Dejando Huellas”.

Sin embargo, reconoció que el país no tiene posibilidad de “enfrentarse con éxito” a las grandes potencias, por lo que el Estado dominicano tiene la obligación de convencerlas de explorar otras opciones.

Planteó que, tal como propuso Balaguer durante su gobierno, la única forma de resolver este problema es contribuyendo al desarrollo económico del vecino país mediante la creación de proyectos en conjunto de las dos naciones.

“Creo que la idea que siempre tuvo el presidente fue ayudar a que ellos satisficieran sus necesidades alimentación, productos, comercio y oportunidades de trabajo” manifestó el exsecretario técnico de la presidencia durante el gobierno de Joaquín Balaguer

Calificó como una falta de respeto los campamentos instalados en el país por las distintas organizaciones sociales para nacionales haitianos y opinó que estos no hubieran sido permitidos en el gobierno de Balaguer debido a que ocasionarían daños al territorio dominicano.

En su opinión, uno de los problemas que dificultan la situación fronteriza es la falta de comprensión a la mentalidad, el comportamiento y la institucionalidad de los haitianos. Según declaró, la solución del problema migratorio “requiere de estadistas que no se están visualizando en el presente”. Caram se refirió a este hecho como una situación delicada que debe ser bien abordada.

El político dijo que en ocasiones, las soluciones propuestas por el gobierno dominicano tienden a herir la sensibilidad haitiana, de manera tal que no consigue mejorar la situación.

Citó como ejemplos la universidad donada por el exmandatario Leonel Fernández y la disposición del presidente de la república, Luis Abinader, de gestionar con la comunidad internacional, la construcción de hospitales en territorio haitiano.

Caram consideró que el Estado tiende a buscar falsas soluciones para resolver la inmigración y catalogó la construcción de la “doble verja perimetral” dispuesta Abinader, como una medida poco factible que no logrará resolver la situación.

“El absurdo mayor consiste en plantear que esa verja se va a levantar con ayuda de la cooperación internacional cuando ellos piensan que no debe haber ninguna barrera”, declaró.

El ingeniero cuestionó si realmente existiría una forma efectiva de detener la masa humana de individuos que emigran al país para comercializar sus productos, satisfacer sus necesidades básicas y buscar empleo.

“No es verdad que una verja va a frenar una avalancha de no sé cuántos miles de haitianos en una situación crítica, sobre todo con pirámides humanas, garrotes y túneles”, dijo.

Detalló que para lograr una buena relación con Haití es necesario tener en cuenta pilares fundamentales como: la compresión de la diferencia del nivel de desarrollo entre las naciones, la búsqueda de un espíritu de colaboración en lugar de uno de confrontación, entender las idiosincrasias haitianas y medir el respeto entre ambos países.

“Creo que debemos crear un clima de armonía, pero sobre la base de que cada quien esté en su lugar”, consideró.

Además, destacó que Haití es el segundo comercio exterior de la República Dominicana después de Estados Unidos, por lo que es de suma importancia lograr un acuerdo de cooperación.

“Es posible ayudar al desarrollo haitiano levantando proyectos conjuntos para evidenciar que tenemos la vía de encontrar una solución armoniosa y humana”, dijo.

Por otro lado, se refirió a la ley de naturalización promulgada por el exmandatario Danilo Medina en el año 2014, a la que calificó como “el gran error” de aquel entonces.

Mediante esta ley Medina otorgó la nacionalidad dominicana a miles de descendientes de inmigrantes haitianos, que fue elaborada ante la presión de los organismos internacionales a raíz del proceso de desnacionalización ordenado por el Tribunal Constitucional el año anterior.

“Yo no me opongo a la documentación, pero el problema de la documentación que implementamos aquí es que la asociamos a la nacionalidad, a diferencia de otras naciones”.

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